Rondi

Rondi nace en 1981 de la mano de Alberto Freddi y su esposa, Mónica Mariana Kuclik, con el objetivo de fabricar juguetes argentinos.

Juntos aportaron su esfuerzo y dedicación para la construcción del edificio original, además de la creatividad para la obtención de los recursos y el coraje necesario para asumir el riesgo de tal emprendimiento.

Ellos supieron creer en su espíritu luchador y positivo, inspirados en sus propios hijos, para construir una empresa que hiciera más felices a los niños, creando productos innovadores que estimularan el aprendizaje a través del juego.